UN CUENTO DE TELEVISIÓN
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Se estaba corriendo la noticia:
El servicio de televisión de satélite
se iba y cerraba sus prestaciones en Venezuela.
Se trataba de Directv.
-- ¡ No puede ser! -- expresaban unos
con la esperanza que no fuera
más que una broma.
Pero, hay cosas que son
aunque uno no quisiera.
Simplemente, son.
Nada valía que se reiniciara
el decodificador.
La señal era azul
y el logos de la empresa que rotaba por toda la pantalla del televisor.
Pero, en algunos lugares
había señal y todo funcionaba sin problemas.
¿Cómo explicarlo?
El caso es que allá, sí.
Aquí, no.
Y, entonces, "esperanza"
aparecía.
Porque: un día que fueron al mercado,
y fue la última que se perdió.
Y, cabría la posibilidad que igual fuera en la realidad de este cuento,
que es, también, crónica,
más allá de cuentos.
Quedaba el día siguiente.
Había que esperar.
Qué pasaría con "esperanza".
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
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