UN CUENTO DE CARAMELO
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Un entrenador de caballos de paso.
También tenía un burro
y se llamaba Caramelo.
Como era de esperarse no se esperaba mucho
del burro.
Porque, burro es burro.
Y es torpe en sus movimientos.
Pero un día su dueño
decidió entrenarlo.
El burro, y que se llamaba Caramelo,
empezó, tras duras disciplinas
o dar nuestras de ser dócil
y de aprender con facilidad.
Entonces, el burro hacia todos los pasos
y todas las figuras
a las que le exigía su dueño
y su entrenador.
Y, comenzó a hacerse famoso en España.
Y, todos hablaban del burro Caramelo.
Era sorprendente.
Algunos lo calificaban
como "el burro que se cree caballo".
Y, confundían las cosas.
Porque, no era burro
buscando ser caballo,
sino burro siendo burro
que hacía lo mismo que hacía un caballo de paso,
con la gracia de burro,
sin dejar de ser lo que era.
Y, colorín colorado; este cuento se ha acabado.
Fin.
Nota: envío el link para que vea hermosa realidad.
https://youtu.be/15wiQjyCWQo
lunes, 20 de julio de 2020
UN CUENTO DE TELEVISIÓN
UN CUENTO DE TELEVISIÓN
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Se estaba corriendo la noticia:
El servicio de televisión de satélite
se iba y cerraba sus prestaciones en Venezuela.
Se trataba de Directv.
-- ¡ No puede ser! -- expresaban unos
con la esperanza que no fuera
más que una broma.
Pero, hay cosas que son
aunque uno no quisiera.
Simplemente, son.
Nada valía que se reiniciara
el decodificador.
La señal era azul
y el logos de la empresa que rotaba por toda la pantalla del televisor.
Pero, en algunos lugares
había señal y todo funcionaba sin problemas.
¿Cómo explicarlo?
El caso es que allá, sí.
Aquí, no.
Y, entonces, "esperanza"
aparecía.
Porque: un día que fueron al mercado,
y fue la última que se perdió.
Y, cabría la posibilidad que igual fuera en la realidad de este cuento,
que es, también, crónica,
más allá de cuentos.
Quedaba el día siguiente.
Había que esperar.
Qué pasaría con "esperanza".
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Se estaba corriendo la noticia:
El servicio de televisión de satélite
se iba y cerraba sus prestaciones en Venezuela.
Se trataba de Directv.
-- ¡ No puede ser! -- expresaban unos
con la esperanza que no fuera
más que una broma.
Pero, hay cosas que son
aunque uno no quisiera.
Simplemente, son.
Nada valía que se reiniciara
el decodificador.
La señal era azul
y el logos de la empresa que rotaba por toda la pantalla del televisor.
Pero, en algunos lugares
había señal y todo funcionaba sin problemas.
¿Cómo explicarlo?
El caso es que allá, sí.
Aquí, no.
Y, entonces, "esperanza"
aparecía.
Porque: un día que fueron al mercado,
y fue la última que se perdió.
Y, cabría la posibilidad que igual fuera en la realidad de este cuento,
que es, también, crónica,
más allá de cuentos.
Quedaba el día siguiente.
Había que esperar.
Qué pasaría con "esperanza".
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
UN CUENTO DE MARACAS
UN CUENTO DE MARACAS
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Estaban pasando cosas terribles.
Cosas que es mejor no detallar, para no ponernos nostálgicos.
Entonces, mandaron un vídeo
de un hombre
que hacía sonar una maraca,
y después de dos o tres sonidos,
el hombre decía,
cantando:
-- "aquí no pasa nada"
Y, el hombre recordaba
que si llegaba a suceder
"esto" o "aquello",
pasaría esto otro.
Y, enseguida, el mismo hombre
reaccionaba,
y decía:
-- sucedió lo que se temía...
Y, volvía a maraquear, otras tres veces,
y volvía a decir:
-- "aquí no pasa nada".
-- y chuqui-chuqui-chiqui (sonido de la maraca).
-- aquí no pasa nada...
Y, en verdad, si estaban pasando
cosas de cosas,
por eso era que él maraqueaba y cantaba,
con sarcasmo....
Y, chuqui-chuqui-chiqui...
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
UNA ORACIÓN-CONVERSACION
UNA ORACIÓN-CONVERSACION
P. Daniel Albarrán
Señor, ahora, que me iba al descanso de la noche,
me puse triste
por todo lo que "nos está aconteciendo".
Y, pasaron por mi cabeza
muchas cosas,
sobre todo, el problema de la gasolina.
Y, me invadió sensación negativa.
Por eso y por muchas cosas.
Pero, enseguida,
como en una de "un angelito bueno",
resonó una vocecita,
que me dijo:
-- chico...
-- estás vivo,
-- tienes salud,
-- hay hogar,
-- hay casa,
-- hay familia,
-- has comido,
-- no te ha faltado "nada".
Y, entonces, recapacité, Señor,
y, dije:
-- es verdad, Señor.
Y, entonces, sonreí
agradecido.
Amén.
UN CUENTO SOBRE LA PAZ
UN CUENTO SOBRE LA PAZ
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
En los Evangelios
Se hablaba de "la paz".
Cada vez que Jesucristo
aparecía
después de resucitado
saludaba:
"La Paz con ustedes".
Es de suponer
que, como buen judío,
saludaría siempre con el "Shalom".
Ahora, resucitado,
era otra la paz.
La paz del resucitado.
Diferencia: "la Cruz".
Y, también, Él mismo dijo
que su paz
era distinta a la paz
que da el mundo.
La suya:
Paz, de después de la Cruz.
Y, desde la Cruz.
La paz de Cristo, es
distinta:
-- sin Cruz
-- no hay paz.
Y, Cruz en sentido
de historia:
"cargarla",
"llevarla",
"asumirla".
Condición para seguirlo.
Él mismo había muerto en ella.
La asumió.
Y, enseguida, manda
que se enseñe eso mismo:
La Cruz.
Así lo quiere el Padre.
Así lo cumplió el Hijo.
Y, así nos lo recordará
el Espíritu Santo.
Y, eso es su legado.
En caso de olvidarlo,
el Espíritu nos lo recordará.
Sin Cruz,
no hay Paz.
Y, Cruz, como:
La vida como es:
"Asumida".
Y, la paz,
con ustedes.
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
UN CUENTO DE PERDÓN
UN CUENTO DE PERDÓN
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Una joven dama
fue a conversar
con su párroco:
-- "¿Padre, seré que tendré
-- perdón de Dios"
Dijo ella con sinceridad.
Y el párroco
se quedó esperando
que la joven continuara.
-- "Padre...
-- me levanté
-- a las cuatro de la madrugada
-- y me fui a hacer la cola
-- para surtir mi carro de gasolina.
-- cerca de las tres de la tarde
-- dijieron:
-- se acabó la gasolina.
-- Padre...
-- yo dije como diez groserías.
-- y dije cosas y cosas.
-- Y, para remate,
-- al regresar
-- hubo que empujar...
-- me había quedado...
-- sin gasolina...
-- Y, volví a decir
-- más groserías.
Y, eso que ella
no contó, que:
en su casa no había gas
para cocinar,
tampoco había luz,
y, ni siquiera internet.
Y, la cosa estaba full fea.
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
UN CUENTO DEL "Y SI SE"
UN CUENTO DEL "Y SI SE"
P. Daniel Albarrán
Érase una vez...
Los tiempos iban corriendo
como suele correr el tiempo.
Y lo que había pasado,
había pasado.
Y, lo que
no había pasado,
Lo segundo se llama
"futurismo":
aquello que pudo
haber sido,
y no fue.
El caso típico es:
"¿Y, si Adán y Eva,
no hubieran
comido la manzana?"
Y, algunos se dedican
a planificar y hablar
de cómo fuera el mundo,
si hubiera sido así.
El, *"y, si se..."*.
Ahora, en el post-pandemia,
va a ser interesante la cosa:
-- "Y, si se"...esto...
-- "Y, si se"... aquello.
Los hechos,
son los hechos.
Nada valen los "y, si se"...
Igualmente:
-- y, si hace veinte años
-- ni hubiéramos votado por...
El hecho es que se votó.
-- "y, si hubiera sucedido
-- esto...
No sucedió.
Lo que fue, fue.
Y, lo que no fue....
Puede hasta ser una herramienta
para manipular:
-- "¿Y, si se hubiese enfermado?"
No sé enfermó.
-- "No... Pero...y si se..."
Y, los futuribles...
Y, si yo hubiera
escrito...
Pero, no fue...
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin
Suscribirse a:
Entradas (Atom)